La hora de decir ha det (adiós) Noruega ya llegó, y honestamente siento que llegó muy pronto. Mi colaboración con mis colegas de NPI y UNIS no termina aquí – continuaremos escribiendo y publicando los resultados del análisis que llevamos a cabo durante mi estancia, y espero seguir colaborando con ellos en otros proyectos en el futuro. Fueron, y continúan siendo, grupos excelentes para colaborar.

El fin de semana después de Syttende mai, Greg, Evan y yo, acompañados de los padres de Greg, su hermano y nuestra sobrina de 7 años, Nola, tomamos el camino largo de vuelta a casa. Este viaje consistió en 4 días y 4 noches en el barco Hurtigruten, de Tromsø a Bergen, haciendo paradas breves a lo largo de la costa oeste de Noruega. En Bergen continuamos nuestro viaje en tren hasta Oslo, en un viaje muy escénico de 7 horas. Ya en Oslo, Greg, Evan y yo continuamos nuestro viaje en barco a Copenhagen, Dinamarca. Después de un par de días explorando Copenhagen, volamos de vuelta a casa en Seattle. Arriba comparto unas fotos tomadas durante nuestro viaje, aunque éstas no hagan justicia a la belleza que Noruega ofrece.  De las ciudades por las que pasamos en el Hurtigruten, Trondheim fue una de mis favoritas. Bergen también es una ciudad muy bonita.

Farvel (adiós) amigos de Tromsø y Longyearbyen. Farvel NPI y UNIS. Farvel Kveldrovegen Barnehagen de Evan, farvel a nuestra linda casa, farvel mucha nieve y hielo, farvel caminos para esquiar a 5 minutos de la casa, farvel paisajes noruegos, farvel simple -pero deliciosa comida y snacks, farvel 24-horas de luz del día, y 0-hr de luz del día, farvel sociedad enfocada a la familia sin crímenes de los que uno vive con constante preocupación y miedo.

Y ahora ya de vuelta a casa, algunas noticias locales de Tromsø continúan entreteniéndonos. Por ejemplo, échale un ojo a este ingenio de lunch que permite que la gente disfrute de embarrar mayonesa y caviar al mismo tiempo en su pan o galleta. Qué chistoso.

Muchas gracias Fundación Fulbright, gracias familia, gracias Laura de Steur y Frank Nilsen, gracias amigos de Noruega, y gracias amigos y colegas de UW en Seattle por todo su apoyo.  Gracias a mis lectores por seguirme en esta jornada y permitirme compartir esta experiencia tan gratificante e invaluable con todos ustedes.

Sinceramente:

Cecilia Peralta