El grupo especializado en oceanografía y hielo marino del Norwegian Polar Institute, que es el grupo del cuál formo parte aquí en Tromsø, escribe una entrada semanal de divulgación científica con temas enfocados a las ciencias polares. Las entradas se publican en Facebook, Instagram y en Twitter cada viernes. Esta semana escribí una entrada en la que mostré imágenes de una cámara web que instalamos en el Polo Norte por parte del Polar Science Center (Centro de Ciencias Polares) de la Universidad de Washington (haz click aquí para ver la entrada en Instagramaquí para la de Twitter, o aquí para la de Facebook).

El objetivo de estas cámaras es grabar imágenes de los cambios en las condiciones de la nieve y hielo marino iniciando desde el Polo Norte (o muy cerca del Polo) conforme pasa el tiempo (primavera-verano-otoño). Las cámaras se instalan sobre el hielo y van a la deriva con el mismo, sobreviviendo hasta que el bloque de hielo donde se instalan se rompe o se derrite, o hasta que llega el invierno boreal con sus 24 horas de oscuridad, y por lo tanto ya no se puede ver nada.

Las fotos de arriba, así como las fotos de la entrada de divulgación para NPI, son un ejemplo de las imágenes obtenidas. Las imágenes de esta entrada fueron tomadas en el año 2013 como parte del programa “Observatorio Ambiental del Polo Norte”, o “NPEO”, por sus siglas en inglés (North Pole Environmental Observatory). Este programa dio origen a mi trabajo de investigación de la maestría y el doctorado.  La foto de arriba, tomada el 16 de Junio del 2013, muestra seis palos marcados con franjas intercaladas blancas y negras, de 10 cm de espesor cada una, que sirven para medir cuánta nieve o hielo se han derretido con el paso del tiempo. La imagen de abajo, tomada el 29 de Julio del mismo año, muestra los palos más expuestos al aire libre, indicando que se han derretido aproximadamente 40 cm de nieve o hielo en mes y medio. Esta segunda foto muestra también áreas con nieve y hielo derretidos lo suficientemente para formar “melt ponds”, que son esencialmente charcos de agua sobre el hielo. Estos “charcos” son característicos de los veranos en el Océano Ártico, y juegan un papel muy importante en el ciclo del derretimiento estacional del hielo. Por ejemplo, al ser más oscuros, los charcos absorben mayor cantidad de radiación solar, provocando que se derrita más hielo aún. A veces el agua líquida de estos charcos se drena por gravedad entre el hielo mismo, y otras veces quedan así hasta que se derrite todo el hielo en donde están asentados, o en ocasiones el charco puede volver a congelarse.

Las cámaras transmiten sus imágenes diariamente vía satélite. Al ir a la deriva con el hielo se alejan del Polo Norte empujados por viento y corrientes.  Más información acerca de las cámaras del Polo Norte, así como el archivo completo de las imágenes de varios años durante NPEO, se pueden encontrar aquí.  Pero si tienes preguntas o comentarios, por favor no dudes en escribirme.