Hace frío en Tromsø.  Tuvimos la primera nevada de esta temporada durante la última semana de octubre, y duró 4 días seguidos. De acuerdo a nuestra estación meteorológica hecha en casa (ve foto arriba) y a los reportes oficiales del tiempo, se acumularon aproximadamente 45 cm de nieve. Así que mi lenta adaptación a este frío no solamente se debe a mi raíz mexicana de latitud baja: el invierno del Ártico ha iniciado en Tromsø.

Para la gente aquí, esa nevada no parece haber sido la gran cosa. No hubo cancelaciones o cierres de negocios, escuelas, barnehagen, calles, etc., y la vida parece haber continuado su curso como cualquier otro día. Evan estaba un poco confundido al principio con toda la nieve alrededor, pero rápidamente empezó a disfrutar de las bajadas en trineo, y a esta actividad le llama “weee!” Aún durante la nevada continuamos moviéndonos en bici, incluso con Evan. Le hemos puesto llantas especiales a las bicis para aumentar tracción. Aparentemente el tractor quitanieves sólo pasa por unas pocas avenidas, aunque eso sí, algunos de los caminos o “trails” para esquiar ya han sido aplanados para este deporte. Parece ser que la ciudad de Tromsø tiene prioridades divertidas. Incluso tuve la oportunidad de refrescar mis habilidades esquiando una de esas noches después del trabajo.

Los días que le siguieron a la nevada no fueron tan divertidos como aquéllos durante la nevada misma, al menos no para trasladarse uno por la ciudad. Al volver a tener temperaturas arriba del punto de congelación (en promedio entre 1 y 5 grados Celsius), y encima lluvia, las calles se convirtieron rápidamente en una capa miserable de nieve derritiéndose, sobre otra capa de hielo, haciendo esta mezcla un peligroso festín de resbaladas, tanto en bici como caminando. El peligro está presente en las calles con el tránsito, hay muchas colinas empinadas y bueno, algunas calles ni siquiera tienen banqueta, y en las que sí hay banqueta, algunas de éstas están completamente enterradas en la nieve. Y aun así yendo en bici era más rápido que caminando, ya fuera en subidas o bajadas, y por muy despacio que pedaleara.

Ahora estamos en la segunda mitad de noviembre, y de vuelta a temperaturas bajo cero (aprox. -5 grados Celsius) de manera más consistente, al menos por ahora. Honestamente espero que sigamos con este frío (¡nunca pensé que llegaría a decir esto!) para poder mantener las calles sin esta capa de nieve a medio derretir, sobre hielo.

Por último debo mencionar que estamos perdiendo la luz del día muy rápidamente. Por ejemplo, ayer amaneció a las 10am y la puesta del sol ocurrió a la 1pm. Hoy amaneció a las 10:07am y se puso el sol a las 12:51pm. Esto ha hecho muy importante que disfrutemos las 2 o 3 horas de luz del día que nos quedan esta semana (foto arriba de luz al medio día estos días). Y aproximadamente desde el 27 de noviembre perderemos la luz del día completamente, y no será sino hasta mediados de enero que el sol volverá a salir (inicialmente por una hora, pero algo es algo para empezar).  Aún a oscuras, la ciudad sigue siendo hermosa. En verdad estoy emocionada por el inicio de esta temporada de noche polar en el Ártico. Espero que siga haciendo frío para que la nieve se quede, o al menos continúe acumulándose para poder empezar a esquiar diariamente.