¿Qué vine a hacer aquí?

Brevemente, en 2011 descubrí que la cantidad de agua en el Océano Ártico aumenta y disminuye bastante y muy rápidamente – sigue leyendo para saber a qué me refiero con “bastante” y con “muy rápidamente”. Ahora quiero investigar qué ocurre exactamente con el agua que sale y entra al Ártico; específicamente quiero saber qué tan fría y qué tan dulce o salada es el agua que sale.  Todo esto es importante porque el volumen, la cantidad de sal y la temperatura del agua que entra y sale del Ártico afecta tanto el grosor, el derretimiento y la extensión superficial del hielo marino, como la distribución de los nutrientes, los ecosistemas, la circulación océanica y el clima.

Voy a explicarme con un poco más de detalle…

El estrecho de Fram es la más profunda de todas las entradas y salidas que conectan al océano Ártico con otros océanos. Hice el mapa de arriba para guiarte durante esta entrada de mi blog. El mapa muestra la profundidad de los mares aledaños a Groenlandia, Noruega, Islandia, así como de parte del Océano Ártico. También muestra la localidad de Tromsø y de Longyearbyen, este último en el archipiélago de Svalbard. Como recordarás desde mi primera entrada en este blog, Tromsø y Longyearbyen son las ciudades donde pasaré mi estancia en Noruega.   El Estrecho de Fram está entre Svalbard y el noreste de Groenlandia.

Generalmente, agua cálida y salada proveniente del Atlántico Norte entra al océano Ártico por dos vías: (1) por la abertura al mar de Barents, y (2) por el Estrecho de Fram (por el lado este).  La mayor parte de esta agua cálida y salada (mostrada en el mapa con flechas anaranjadas) continúa su trayecto hacia el norte, circulando hacia y adentro del Ártico. Otra parte se regresa y “recircula” hacia el oeste, justo a su llegada al Estrecho de Fram. Agua fría y de menor salinidad proveniente del Ártico, sale por el lado oeste del Estrecho Fram (flechas azules) para dirigirse al Atlántico Norte.

En principio, esperaríamos que el volumen de agua que entra al Ártico y sale del mismo, esté balanceado. Pero el equilibrio no es perfecto: a veces hay más agua, y a veces hay menos agua. Esto ocurre simplemente porque el océano está en constante movimiento y porque las fuerzas que lo controlan (e.g., el viento, ríos alcanzando el océano, precipitación, agua entrando y saliendo por otras vías, etc.) varían.

Algunos de los resultados de mi investigación de doctorado indican que aproximadamente cada 15 a 25 días, el volumen del agua varía bastante. Esto lo supe gracias a los datos obtenidos de sensores de presión que mi asesor y yo instalamos y mantuvimos en el fondo del océano en el Polo Norte por diez años. Los sensores de presión del fondo del océano miden el peso (o la masa) del agua. A estas escalas de tiempo, y en regiones polares, cambios en el peso del agua ocurren por cambios del nivel de la superficie del mar. Gracias a los datos de instrumentos similares instalados en otras partes del Ártico, encontramos que estos cambios son los mismos en todo el Océano Ártico, y que la causa son variaciones en el viento – es decir, el volumen total del Ártico (su nivel del mar) sube y baja y en menos de un mes vuelve a subir y a bajar, y así continúa el ciclo hasta que el viento cambia. Escribí un artículo acerca de este tema que puedes encontrar aquí si quieres más detalles. También puedes contactarme y con gusto te mando una versión en PDF del mismo.

Okay – pero ¿qué pasa con toda esta agua que debe entrar y salir tan rápido, para causar esos cambios de volumen del océano Ártico? Cuando el volumen del mar aumenta, el flujo del agua que entró al Ártico era cálido y salado. Y cuando el volumen del mar disminuye, ¿qué tan salada o dulce, y qué tan cálida o fría es esta agua que sale? ¿Sale principalmente agua del Ártico, o agua del Atlántico que recirculó durante esos días, o una combinación de los dos tipos de agua? Esto es justamente lo que quiero investigar, y para ello voy a usar datos oceanográficos de velocidad, temperatura, salinidad que han sido colectados en el oeste del Estrecho de Fram por NPI (Norwegian Polar Institute) (posiciones aproximadas se muestran con círculos amarillos en el mapa). Voy a combinar estos datos con mis datos de sensores de presión en el Polo Norte (señalado con una equis morada en el mapa) y de aquéllos de otro sensor de presión que instalé en el lado este del Estrecho de Fram (equis verde en el mapa).

Además de este trabajo, haré un par de visitas de 5 días a la ciudad de Longyearbyen en Svalbard, en las cuales colaboraré con Dr. Frank Nilsen y colegas en UNIS (University Centre in Svalbard), y contribuiré al análisis de datos de presión del fondo del océano que ellos han medido como parte del programa REOCIRC (Remote Sensing of Ocean Circulation and Environmental Mass Change).  Este programa tiene el objetivo de monitorear cambios en la circulación, temperatura y salinidad de la corriente del Atlántico que entra al Ártico junto a Svalbard, y la corriente costera de Svalbard de agua fría y dulce (flecha morada). Combinaré datos de satélite GRACE (Gravity Recovery and Climate Experiment) que también mide cambios de peso del océano (¡desde el espacio!) con sus datos in situ. Compartiré más de 10 años de experiencia usando datos de GRACE con mis colegas de UNIS, y estoy segura de que juntos obtendremos una serie de resultados emocionantes.